Un principio rector contra el mal humor
Un breve principio rector le ayudará a mantener su decisión incluso en momentos difíciles.
- Autor:
- Equipo editorial de Flamy
- Última actualización:
En los días difíciles, la mente suele buscar una solución rápida. Aquí es exactamente cuando una simple frase te recuerda tu próxima acción.
Un buen principio no cambia tu estado de ánimo, cambia tu próximo paso.
La oración debe ser breve, fácil de recordar y apuntar directamente a su comportamiento.
Por qué funcionan los principios rectores
El mal humor limita tu concentración. En este momento, las discusiones largas a menudo ya no son efectivas.
Un principio rector crea orientación. Te recuerda lo que quieres hacer en lugar de lo que sientes. Esto crea una corta distancia entre la emoción y la acción.
Las oraciones que provocan una reacción específica son particularmente efectivas.
Así es como formulas tu principio rector
Utilice una oración que conduzca directamente a una acción:
- "Esperaré dos minutos". - “Saldré un momento y luego decidiré”. - "La sensación pasará, seguiré sin fumar". - "El mal humor no necesita un cigarrillo".
Coloca la frase donde la veas en el momento adecuado: en la pantalla de bloqueo, en el trabajo o en la aplicación.
Nota: este consejo no sustituye el asesoramiento médico. Si tienes síntomas intensos, enfermedades previas o dudas, consulta con un profesional sanitario.